Luz
tenue. Silencio de madrugada. Bruno yace en la cama de sabanas blancas y frescas de la
habitaciΓ³n 234 del lujoso hotel de la ciudad de Florencia.
Por
el gran ventanal, situado a los pies de la cama, se puede ver a travΓ©s del
movimiento suave de las cortinas movidas por la ligera brisa de la noche, los
edificios que se levantan hacia el cielo estrellado junto al rΓo, iluminados
por las luces amarillentas de cada una de las farolas del paseo. Apenas entra
el ruido de la calle en la habitaciΓ³n, tan solo un pequeΓ±o susurro procedente
de un acordeΓ³n.
Tendido
boca arriba vestido ΓΊnicamente con unos finos bΓ³xers negros y dejando su pecho
al descubierto, espera a SofΓa, que dejΓ³ la puerta del baΓ±o entreabierta permitiendo que se escape una luz suave y un
dulce aroma de su perfume.
Por
un momento cierra los ojos y sitΓΊa los brazos por detrΓ‘s de la nuca. Planea en
silencio los lugares, que juntos, visitarΓ‘n maΓ±ana desde primera hora, dΓ³nde
disfrutarΓ‘n de la mejor pasta siciliana como a SofΓa tanto le gusta, quΓ©
rincones de la ciudad de la bonita Toscana inmortalizarΓ‘n con fotos…Para cuando
haya pre-visualizado el dΓa, SofΓa sale del baΓ±o. Tocando el suelo con sus pies
descalzos, avanza de forma sigilosa por el pasillo hasta llegar a los pies de
la cama.
Lleva
un delicado y sensual camisΓ³n de seda, color anaranjado que resalta aΓΊn mΓ‘s el
tono bronceado de su piel. Su larga melena morena le cubre los suaves hombros,
pero apenas su cara redondeada y un poco aniΓ±ada. Centra su mirada en Bruno tumbado
aun sobre la cama, con la misma postura mientras
ella se encontraba fuera del dormitorio. La poca luz que disimuladamente entra
en la habitaciΓ³n le permite distinguir cada una de las partes de su cuerpo que
ahora descansan sobre las sΓ‘banas. Su respiraciΓ³n es tranquila y el pecho sube
y baja al mismo compΓ‘s. Sus labios se encuentran entreabiertos, lo que
despierta el deseo de SofΓa de besarlos de forma dulce y sin despertarlo de lo
que parece un sueΓ±o tranquilo.
Antes
de tumbarse a su lado, corre del todo las cortinas para impedir que por la
maΓ±ana el sol los despierte con sus rayos.
...

