25 jun 2013

Noche en Florencia (I)

Luz tenue. Silencio de madrugada. Bruno yace en  la cama de sabanas blancas y frescas de la habitaciΓ³n 234 del lujoso hotel de la ciudad de Florencia.

Por el gran ventanal, situado a los pies de la cama, se puede ver a travΓ©s del movimiento suave de las cortinas movidas por la ligera brisa de la noche, los edificios que se levantan hacia el cielo estrellado junto al rΓ­o, iluminados por las luces amarillentas de cada una de las farolas del paseo. Apenas entra el ruido de la calle en la habitaciΓ³n, tan solo un pequeΓ±o susurro procedente de un acordeΓ³n.

Tendido boca arriba vestido ΓΊnicamente con unos finos bΓ³xers negros y dejando su pecho al descubierto, espera a SofΓ­a, que dejΓ³ la puerta del baΓ±o entreabierta  permitiendo que se escape una luz suave y un dulce aroma de su perfume.

Por un momento cierra los ojos y sitΓΊa los brazos por detrΓ‘s de la nuca. Planea en silencio los lugares, que juntos, visitarΓ‘n maΓ±ana desde primera hora, dΓ³nde disfrutarΓ‘n de la mejor pasta siciliana como a SofΓ­a tanto le gusta, quΓ© rincones de la ciudad de la bonita Toscana inmortalizarΓ‘n con fotos…Para cuando haya pre-visualizado el dΓ­a, SofΓ­a sale del baΓ±o. Tocando el suelo con sus pies descalzos, avanza de forma sigilosa por el pasillo hasta llegar a los pies de la cama.

Lleva un delicado y sensual camisΓ³n de seda, color anaranjado que resalta aΓΊn mΓ‘s el tono bronceado de su piel. Su larga melena morena le cubre los suaves hombros, pero apenas su cara redondeada y un poco aniΓ±ada. Centra su mirada en Bruno tumbado aun sobre la cama, con la misma postura  mientras ella se encontraba fuera del dormitorio. La poca luz que disimuladamente entra en la habitaciΓ³n le permite distinguir cada una de las partes de su cuerpo que ahora descansan sobre las sΓ‘banas. Su respiraciΓ³n es tranquila y el pecho sube y baja al mismo compΓ‘s. Sus labios se encuentran entreabiertos, lo que despierta el deseo de SofΓ­a de besarlos de forma dulce y sin despertarlo de lo que parece un sueΓ±o tranquilo.

Antes de tumbarse a su lado, corre del todo las cortinas para impedir que por la maΓ±ana el sol los despierte con sus rayos.

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20 jun 2013

Un encuentro esperado

Suena una de las canciones con las que se le erizaba la piel en la intimidad de su habitaciΓ³n. Pero ahora no estΓ‘ sola. Baila rodeada por cuerpos extasiados de alcohol.

Mira a un lado y a otro. Caras conocidas, y otras no tanto, pero no encuentra la que anda buscando.

Intenta dispersar la mente, esos pensamientos que no le hacen disfrutar y sentirse bien consigo misma. Baila. RΓ­e. Pero no estΓ‘, no lo encuentra.
Ahora inmersa en sus pensamientos, cierra los ojos y deja que el cuerpo baile al son de la mΓΊsica.


Lo imagina a lo lejos viniendo hacia ella con una camisa azul marino y unos vaqueros, se mueve entre la gente mientras con su mirada la busca. Ambos se miran deseando el encuentro. Suena aquella canciΓ³n. Su corazΓ³n se acelera. Cada vez estΓ‘ mΓ‘s cerca y sus ganas de besarlo crecen.
Extiende su brazo y la coge de la mano. No puede evitar que le brillen los ojos y que sonrΓ­a al tenerlo al fin cerca.
Antes de besarla le hace dar una vuelta sobre sΓ­ misma…Quiere contemplarla antes de tocar sus preciosos labios.