21 jul 2013

¿O sรญ?

Mirada perdida. Estรก sin estar. Su rostro se refleja en el cristal  del autobรบs que la lleva de vuelta a casa. 20 minutos de recorrido que dan para pensar mucho.

<<Accidente de autobรบs: Ningรบn superviviente tras volcar el vehรญculo en una curva. Las causas se desconocen>>

Se le ocurren mil formas de acabar con su vida en el corto trayecto.  Acabar para siempre. Dejar de sentirse de ese modo. Que algo se libere dentro de ella.

Le da vueltas y se pregunta: ¿Quรฉ? ¿Por quรฉ?. No tiene respuesta.

¿O sรญ?

Ha puesto excusas donde quizรกs no las haya, ha puesto hechos donde quizรกs sรญ le hayan marcado y ha puesto heridas que seguro que le han debilitado.

Ve reflejado su rostro en el cristal y se analiza. Se odia pero se quiere al mismo tiempo. Los ojos parecen humedecerse y un nudo va formรกndose poco a poco en su garganta. Con lรกgrimas, recorriendo cuesta abajo sus mejillas, recuerda haber guardado una chocolatina en su bolso. Es ahora cuando baja la mirada y sus manos se abren paso entre  las cosas, en busca de lo que parece, en este momento, la soluciรณn a su problema.

Consigue encontrarla y ni apenas pasados 5 segundos, ya se encuentra dรกndole un gran bocado. Con el papel que lo envolvรญa en la mano, vuelve a verse reflejada en el espejo…Se odia ahora mรกs que nunca a sรญ misma.

Nadie la observa, pasa desapercibida en aquel asiento del autobรบs que la lleva a casa. Abrirรก la puerta, y disimularรก una vez mรกs ante los ojos atentos de su madre.

     - Me estoy haciendo pipรญ.


Servirรก esa excusa para desviar miradas y evitar mostrar como sus ojos se han enrojecido e  hinchado por el sofoco. Se dirigirรก a su habitaciรณn sin decir palabra y allรญ en la intimidad de las cuatro paredes…terminarรก por hundirse aun si cabe, mรกs.

18 jul 2013

Noche en Florencia (II)

Siente su respiraciรณn en la  mejilla. Ha conseguido tumbarse a su lado sin que รฉl pudiera notar nada, pero Sofรญa estรก ahรญ. Insinuante. Con ganas de que la haga suya en aquella ciudad tan bonita.

Con su mano izquierda acaricia su pelo, dejando que discurra lentamente entre sus dedos. Los ojos de Sofรญa no dejan de mirarle. Sin embargo, Bruno aun sigue absorto en sus sueรฑos sin ser consciente de lo que en ese momento ella siente y desea.

Decidida, roza con la yema de los dedos sus labios. Lo hace de forma cuidadosa, recorriendo de derecha a izquierda la plenitud de su boca. A medio camino, Bruno entreabre los ojos y la ve junto a รฉl.

No sabe cuรกnto tiempo lleva dormido, ni cuรกnto rato Sofรญa ha estado observรกndole. Con una tรญmida sonrisa en la cara se dirige a ella:

     - Hola preciosa…

Tras escucharle Sofรญa le da un beso en los labios. Un beso de los largos, de esos con los que te quedas con ganas de mรกs y el deseo te despierta.

     - Estabas dormido, pero no he podido evitar despertarte- le responde Sofรญa centrando su mirada en sus ojos.

     - Te parecerรก bonito…

Bruno sabe perfectamente que cuando Sofรญa quiere, puede ser muy sensual. Cuando quiere alg0, lo quiere cuanto antes y no pararรก hasta conseguirlo. El tono pรญcaro con el que รฉl le ha contestado es una estrategia mรกs para que ella, saque sus armas de mujer y le caliente como รฉl tanto desea, y ella tan bien sabe hacerlo.

ร‰l es ahora el que acerca su boca a la suya mientras coloca su mano en la nuca de Sofรญa. Sabe que con solo ese gesto harรก que ella se estremezca. Entre beso y beso Bruno le comenta.

     - Llevas un camisรณn muy bonito Sofรญa.

Para cuando termina la frase, Sofรญa de rodillas en la cama, se deshace de la fina tela que cubre su cuerpo, arrojรกndola al suelo de la habitaciรณn que parece estar mรกs caliente por momentos. Se sitรบa encima de รฉl y se inclina hacia adelante para, una vez mรกs sentir el sabor de sus labios.


Perdidos en el deseo y cubiertos por la oscuridad de la habitaciรณn, se dedican todo tipo de caricias y besos. Ella es suya y รฉl es suyo. No serรกn conscientes del tiempo, tan solo se dejarรกn llevar por el amor y la pasiรณn que desprenden sus cuerpos.