2 feb 2021

VIII

 Un VIII como escudo. Como coraza. Como cicatriz. Un ocho como resultado de miedo, debilidad. Un ocho de alas rotas. 

Un ocho pronunciado bajito, en secreto.

De no bajar la guardia, “que te hieren”. 

De “disimula”, que no esta mirando.  


Un VIII que cura. Saliva para las heridas. 

De ocho a dieciocho. Hasta noventa y ocho. 

Ocho sin miedo. Ocho sin armadura.

Ocho al descubierto floreciendo, de nuevo. 

Un sinf铆n

 Igual que el coraz贸n duele, como si te lo arrancar谩n  del pecho, con un adi贸s para siempre. 

Un coraz贸n tambi茅n duele con un amor bonito. Como si se te fuera a salir con un sinf铆n de fuertes latidos a toda hostia. 


Duelen. Pero no compares. En uno sangras, en el otro brotas. 

31 oct 2019

Tu halo

Y tenias que sanar viajando, tir谩ndote a lo desconocido a miles de kms de todo. Con el cosquilleo de la aventura (esa que tanto te gusta, arquera) con olor a v茅rtigo y sabor a nuevos comienzos. 

Tenias que conocerte t煤 y solo t煤. Con tus m谩s y tus menos. Con tus d铆as grises y con los que sale el arco铆ris (como siempre despu茅s de una tormenta, por muy fuerte que sea). 

Volviste distinta, no mejor ni peor. Quiz谩s ni siquiera diferente. Fue m谩s cuesti贸n de que recordaste tu esencia y la acogiste con cari帽o y esperanza. La que te hace brillar y la que deslumbra a los que tienes cerca.
T煤 halo se hac铆a notar, y te lo digo yo, que te observo d铆a tras d铆a.

Por eso, recuerda que una vez tambi茅n cre铆as estar perdida, sin rumbo. Pero que al final, confiando en mi, descubriste que traje cosas maravillosas. 

Ahora duerme, peque帽a. Aguarda paciente. Sigo aqu铆 cuidando de ti y no me ir茅 a ninguna parte. 
Te har茅 m谩s fuerte. M谩s fiel a ti. M谩s brava. Pero si te cuento el final de la pel铆cula pierde la gracia. 

Fdo: tu 谩ngel de la guarda 

8 sept 2019

Olor a tierra mojada


Aquella tarde de domingo la habitaci贸n ol铆a a tierra mojada. 
La luz de lo que empezaba a ser un atardecer m谩s de verano, iluminaba t铆midamente  nuestros cuerpos jadeantes despu茅s de ahogar el deseo. 

Camino de besos suaves dibujabas por todo mi cuerpo, comenzando por los pies y escalando lentamente por cada una de mis curvas hasta llegar a la cima de mi boca. 

No fueron uno, ni dos, ni tres los besos que dejaste en mis labios hinchados y rosados por la excitaci贸n del momento. Nunca eran suficientes y siempre me regalabas miles de cientos.
Yo me dejaba hacer, cerraba mis ojos y activaba el sentido del tacto sintiendo en cada poro de mi piel, tu respiraci贸n. 

     - Tenemos un problema- susurraste mir谩ndome a los ojos. 

No quit茅 la mirada esperando que continuaras, vi茅ndome a mi misma en el reflejo de tus ojos verdosos. Y as铆, tras hacer una pausa volviste a hablar. 

     - Y es que siento que te quiero. Que te quiero, pero no como se quiere a una amiga. Y eso es un problema. 

La ternura de tus palabras dibujaron en mi una peque帽a sonrisa. Y sin m谩s, mis ojos comenzaron a vidriarse lentamente sin quitarnos la mirada. 
En aquel preciso momento no sab铆a por qu茅 mis ojos aguardaban l谩grimas que no se atrev铆an a correr por mis mejillas. 

Desde hac铆a poco m谩s de dos a帽os, mi coraz贸n lat铆a m谩s lento, y sanaba por d铆as. Ausencias de sentimientos verdaderos que lo hicieran acelerarse, pero hoy, tras esa confesi贸n algo hizo clic en m铆. Algo que me impuls贸 a tocarte el pelo con la yema de mis dedos y a decirte en voz bajita: 

     - Eso no es un problema.

Hab铆an sido numerosas las ocasiones en que los “te quiero” eran como la guinda de un pastel que sol铆amos comer juntos, pero hasta esa tarde, nunca antes hab铆a sentido que me hablabas con tanto coraz贸n. Y est谩 claro que a煤n el m铆o, no se atreve a  responder. 


30 jun 2019

Un martes o un s谩bado

Sol铆as volverte loca en el coche cada vez que te recog铆a. Daba igual la hora que fuera, o si era un martes o un s谩bado. 

Te sub铆as, mov铆as la ruleta hacia la derecha para elevar el volumen y ah铆 yo me perd铆a mientras cantabas y bailabas sin despegar el culo del asiento. 

Cerrabas los ojos, te evad铆as durante unos minutos del mundo al mismo tiempo que te observaba desde el asiento, siempre con la sonrisa, perplejo. 

     - Ven a salvarme. -sol铆as escribirme justo antes de ir a por ti.

Yo me cre铆a aquel principe que luchaba contra dragones, para despu茅s subir a la torre y sacar de all铆 a la princesa. 

Las canciones se volvieron parte de nuestra rutina, poniendo banda sonora a aquello que ten铆amos.
No imaginaba un trayecto contigo sin la m煤sica, a la vez que no quer铆a imaginar a otra chica de copiloto cualquier otro d铆a de la semana, porque estaba seguro de que no har铆a playback como t煤, ni conseguir铆a hacer magia como t煤. 

13 jun 2019

Aquel cielo estrellado

  Embriagados por las copas de vino, nos tendimos en el colch贸n bajo un cielo de estrellas. 

  Las nubes no aparecieron aquella madrugada. Solo la luna creciente y cada uno de los peque帽os puntitos en el cielo que brillaban con intensidad en la oscuridad. 

  Mirando hacia arriba, me pasaste tu brazo por el cuello para as铆 pegar, a煤n m谩s, mi cuerpo al tuyo.
Con la vista en el cielo y el coraz贸n en el suelo, nos hac铆amos peque帽os ante aquella belleza inesperada. 
      -Ojal谩 una estrella fugaz - te dije bajito. 

  Mis ojos observaban sin descanso a la espera de aquel rastro de polvo desvaneci茅ndose a gran velocidad.
Mientras tanto, no hab铆a palabras, solo peque帽as caricias dibujadas en nuestras manos entrelazadas. 

  Tus labios besaron mi frente antes de que cerraras los ojos cansado. Yo aguard茅 mirando, sin pensar qu茅 pedir铆a si la viera aparecer, fugaz, brillante y 煤nica. Esper茅 hasta que el sue帽o me invadi贸 por completo. Sin deseo verbalizado.

  Quiz谩s en ese momento de cerrar los ojos rendida, apareci贸. Y ella, finita, desprendi贸 su magia por aquel cielo estrellado de un d铆a de verano. 









20 may 2019

Life’s for living


Voy en el metro, mirando al frente mientras escucho esa playlist tranquila que una vez creamos juntos unido a un sin fin de recuerdos. Una especie de BSO a la vida.

Pr贸xima estaci贸n Gran Plaza, se oye por la megafon铆a. El metro se detiene y yo sigo absorta mirando a la nada, cuando en direcci贸n contraria te veo sentado a trav茅s de los cristales. 

Mis ojos se entreabren ligeramente, mi coraz贸n se acelera y mis manos comienzan a sudar.
Ya sabes, me pongo nerviosa. 

No aparto la mirada sin que mi cerebro logre pensar nada. De fondo en mis auriculares una canci贸n Life’s for Living. 

Reanudas la marcha, y t煤 a煤n sin saber qu茅 estoy mir谩ndote sin hacer nada. Quieta. 
Tu destino hacia la izquierda. El m铆o hac铆a la derecha.

Me alegro de volver a verte- pienso en mi cabeza. Aunque t煤 ni siquiera lo sepas.