30 jun 2019

Un martes o un sΓ‘bado

SolΓ­as volverte loca en el coche cada vez que te recogΓ­a. Daba igual la hora que fuera, o si era un martes o un sΓ‘bado. 

Te subΓ­as, movΓ­as la ruleta hacia la derecha para elevar el volumen y ahΓ­ yo me perdΓ­a mientras cantabas y bailabas sin despegar el culo del asiento. 

Cerrabas los ojos, te evadΓ­as durante unos minutos del mundo al mismo tiempo que te observaba desde el asiento, siempre con la sonrisa, perplejo. 

     - Ven a salvarme. -solΓ­as escribirme justo antes de ir a por ti.

Yo me creΓ­a aquel principe que luchaba contra dragones, para despuΓ©s subir a la torre y sacar de allΓ­ a la princesa. 

Las canciones se volvieron parte de nuestra rutina, poniendo banda sonora a aquello que tenΓ­amos.
No imaginaba un trayecto contigo sin la mΓΊsica, a la vez que no querΓ­a imaginar a otra chica de copiloto cualquier otro dΓ­a de la semana, porque estaba seguro de que no harΓ­a playback como tΓΊ, ni conseguirΓ­a hacer magia como tΓΊ. 

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