30 mar 2019

Con amor..

Te han empujado y has caído de bruces apoyando rodillas y manos. Has caído con los ojos como platos y la boca abierta. De un día para otro tienes que volver a aprender a levantarte y a caminar pero esta vez para salvarte a ti misma 

Vas a tambalearte y volverás a caer varias veces antes de que consigas ponerte en pie del todo y erguida. No se sabe el tiempo que pasara puesto que ahora las heridas escuecen y el cicatrizar puede durar días, meses o ...(mejor no pensarlo). Solo sabes que debes levantarte, y cuanto antes mejor. 
Encontrarás a gente que ya estaba contigo antes, pero que ahora, son ellos los que te ceden aliento y los que consiguen darte fuerzas a base de palabras sinceras y gestos cómplices. 

Pasarás por distintas fases, como si fueras en una montaña rusa. Días de tocar el cielo con la yema de los dedos, pero querida, también habrá días de querer “bajarte de la vida” perdiendo el equilibrio y haciéndote sentir miedo de volver a caer. 

Tranquila, todo estará bien. Quizás no hoy. Quizás mañana tampoco. Pero prométete a ti misma que pasado mañana si. Que te querrás a ti misma por encima de todas las cosas y serás la dueña de tu vida. Fiel a ti. Con fe en que lo mejor siempre está por llegar y que el destino tiene algo planeado para ti maravilloso. 

Siéntete libre por impulsos, expresa más que nunca tus emociones y por nada del mundo le pongas al cartel de tu corazón “cerrado”. 

Sanará y volverás a ser tú. Pero esta vez más fuerte. 


Brava⚡️

14 nov 2015

Vivir soñando

Me rodea con sus brazos. Su pecho acaricia mi espalda y su profunda respiración mueve mi pelo. Cierro los ojos. Sonrío.
Susurro buenas noches y me besa el hombro en respuesta.

El calor se adentra en nuestras sabanas y hace que el sueño se vaya apoderando de mi mente y de mi cuerpo. Dejo de pensar.

Adormecida me muevo, girando mi cuerpo, buscando ahora, que su respiración acaricie mi mejilla como la brisa del mar. Agradable y que te hace sentir en calma.
Extiendo mi brazo hacia el suyo. Muevo mis piernas para entrelazarlas con las suyas. No lo encuentro.
Mis ojos se entreabren intentando hacerse a la oscuridad de la habitación pero me descubren una escena distinta. Es otra cama, otro olor y sobre todo no estás a mi lado abrazando mis sueños.

El alma habla y mi subconsciente crea el momento perfecto. Hasta que despierto y, en silencio, pido volver a soñar. Vivir soñando.

Te tengo a dos mil kilómetros, pero a veces presiento que estás a mi lado.

10 feb 2014

El amor más amoroso del mundo

  
- ¿Y es que no sabes qué día es hoy?

Me temí haberme olvidado de algún cumpleaños, la fecha de entrega de algún trabajo, o de ir a recoger la ropa a la tintorería.
Me observaba con los ojos abiertos y lo único que le faltaba era tener la boca abierta, mientras yo hacía el esfuerzo de intentar recordar qué diablos pasaba hoy. Qué era aquello tan importante que se me había olvidado y por lo que quizás deberían de darme una buena colleja.
Saqué mi móvil del bolso y consulté mi agenda. No había ninguna anotación ni alarma que me recordase algún evento importante.

- No tengo ni idea - le dije.

Agarró mi mano y de un latigazo me llevó hasta una esquina apartada de la cafetería en la cual nos encontrábamos. En ese momento, yo sí notaba que los ojos se empezaban a abrir cada vez más.
No podía parar de hablar. Lo hacía de una forma efusiva, gesticulando con sus manos y yo intentando no perderme detalle de todo aquello que me contaba. Mientras hablaba, su mirada estaba iluminada, sonreía sin apenas darse cuenta, sus abultadas mejillas empezaban a enrojecer. Desde luego todo aquello que me decía le hacía sentir especial, distinta.

“…es uno de esos días en lo que aunque parezca uno más, el ambiente está cargado de amor. Los enamorados, se dedican palabras bonitas, se besan, abrazan y se cogen de la mano aunque el trayecto sea corto. Pero hoy lo hacen de una manera especial y distinta. De una forma más intensa, porque para ellos, es su día especial. Nos encanta, que por ser hoy, nos envíen flores a casa  o al trabajo, nos regalen bombones, lencería sexy, escriban una carta bonita recordándonos cuánto nos quieren o nos inviten a una cena romántica, ya sea en un restaurante bonito o en casa junto a la luz de las velas. En este día hacen el amor más amoroso del mundo”


Terminó de hablar y sabía que la sencilla razón por la cual me había olvidado, era el hecho de no estar enamorada. 

7 ago 2013

El juego del deseo

Le cubre los ojos con un simple pañuelo,que guardaba en el armario. La habitación aun permanece iluminada por la lámpara que cuelga del techo, pero los ojos de Rocco ya no consiguen ver nada. Ante la imposibilidad, solo le queda dejarse llevar por sus otros 4 sentidos.

Nota su propio cuerpo tendido sobre las sábanas. Se encuentra mirando hacia arriba con los brazos extendidos en paralelos al tronco y las piernas formando una especie de v invertida.
Si fuera el momento de ir a dormir, Rocco sabe perfectamente que aquella postura no le ayudaría a conciliar el sueño.
Sin embargo, esta noche hay una persona empeñada en que aun siga despierto.

Respira tranquilo, sabe que está en buenas manos.
Tan solo es capaz de percibir ciertos sonidos procedentes de la habitación de al lado.

Llegando a impacientarse, decide preguntar:

     - Olivia, ¿vas a dejar que espere mucho más?

No recibe respuesta. Sabe que le ha oido pero Olivia es una experta en crear suspense.
Escucha como se abre la puerta de al lado, pero sus ojos siguen ain darle más pistas. Es su olfato en este caso el que sí le permite oler su perfume.
Es reconocible desde 1 km de distancia, y le encanta como huele.

     - Menos mal, empezaba a pensar que te habías ido y me habías dejado aqui...

Rocco tan solo lleva puesto unos boxers marrones, dejándo así su torso al descubierto y el resto de su cuerpo.
Antes de que Olivia le atara el apñuelo alrededor de su cabeza, le había pedido que se desnudara, dejándo solo la ropa interior.
Él accedió.

     - Shh... - escucha por fin a Olivia.

Él no lo sabe. Olivia ha salido del baño dejando al aire su pelo moreno. Lo tiene tan largo que consigue que este tape sus pechos de forma delicada, y sobretodo sensual.
Lleva un atrevido body de encaje color burdeo. Apenas cubre la bronceada piel de Olivia. Deja entrever las partes más bonitas y realza su belleza.

Tirantas, escote pronunciado, espalda descubierta y braguita brasileña.
Mezcla de detalles que harían despertar las fantasias más lujuriosas de cualquier ser humano.

Decidida, inclina el cuerpo y a cuatro patas avanza hacia él desde los pies de la cama, donde la está esperando.
El movimiento del colchón avisa a Rocco, que ante la expectación entreabre la boca y sonríe pícaro.

El juego de la seducción no ha hecho nada mas que empezar.

21 jul 2013

¿O sí?

Mirada perdida. Está sin estar. Su rostro se refleja en el cristal  del autobús que la lleva de vuelta a casa. 20 minutos de recorrido que dan para pensar mucho.

<<Accidente de autobús: Ningún superviviente tras volcar el vehículo en una curva. Las causas se desconocen>>

Se le ocurren mil formas de acabar con su vida en el corto trayecto.  Acabar para siempre. Dejar de sentirse de ese modo. Que algo se libere dentro de ella.

Le da vueltas y se pregunta: ¿Qué? ¿Por qué?. No tiene respuesta.

¿O sí?

Ha puesto excusas donde quizás no las haya, ha puesto hechos donde quizás sí le hayan marcado y ha puesto heridas que seguro que le han debilitado.

Ve reflejado su rostro en el cristal y se analiza. Se odia pero se quiere al mismo tiempo. Los ojos parecen humedecerse y un nudo va formándose poco a poco en su garganta. Con lágrimas, recorriendo cuesta abajo sus mejillas, recuerda haber guardado una chocolatina en su bolso. Es ahora cuando baja la mirada y sus manos se abren paso entre  las cosas, en busca de lo que parece, en este momento, la solución a su problema.

Consigue encontrarla y ni apenas pasados 5 segundos, ya se encuentra dándole un gran bocado. Con el papel que lo envolvía en la mano, vuelve a verse reflejada en el espejo…Se odia ahora más que nunca a sí misma.

Nadie la observa, pasa desapercibida en aquel asiento del autobús que la lleva a casa. Abrirá la puerta, y disimulará una vez más ante los ojos atentos de su madre.

     - Me estoy haciendo pipí.


Servirá esa excusa para desviar miradas y evitar mostrar como sus ojos se han enrojecido e  hinchado por el sofoco. Se dirigirá a su habitación sin decir palabra y allí en la intimidad de las cuatro paredes…terminará por hundirse aun si cabe, más.

18 jul 2013

Noche en Florencia (II)

Siente su respiración en la  mejilla. Ha conseguido tumbarse a su lado sin que él pudiera notar nada, pero Sofía está ahí. Insinuante. Con ganas de que la haga suya en aquella ciudad tan bonita.

Con su mano izquierda acaricia su pelo, dejando que discurra lentamente entre sus dedos. Los ojos de Sofía no dejan de mirarle. Sin embargo, Bruno aun sigue absorto en sus sueños sin ser consciente de lo que en ese momento ella siente y desea.

Decidida, roza con la yema de los dedos sus labios. Lo hace de forma cuidadosa, recorriendo de derecha a izquierda la plenitud de su boca. A medio camino, Bruno entreabre los ojos y la ve junto a él.

No sabe cuánto tiempo lleva dormido, ni cuánto rato Sofía ha estado observándole. Con una tímida sonrisa en la cara se dirige a ella:

     - Hola preciosa…

Tras escucharle Sofía le da un beso en los labios. Un beso de los largos, de esos con los que te quedas con ganas de más y el deseo te despierta.

     - Estabas dormido, pero no he podido evitar despertarte- le responde Sofía centrando su mirada en sus ojos.

     - Te parecerá bonito…

Bruno sabe perfectamente que cuando Sofía quiere, puede ser muy sensual. Cuando quiere alg0, lo quiere cuanto antes y no parará hasta conseguirlo. El tono pícaro con el que él le ha contestado es una estrategia más para que ella, saque sus armas de mujer y le caliente como él tanto desea, y ella tan bien sabe hacerlo.

Él es ahora el que acerca su boca a la suya mientras coloca su mano en la nuca de Sofía. Sabe que con solo ese gesto hará que ella se estremezca. Entre beso y beso Bruno le comenta.

     - Llevas un camisón muy bonito Sofía.

Para cuando termina la frase, Sofía de rodillas en la cama, se deshace de la fina tela que cubre su cuerpo, arrojándola al suelo de la habitación que parece estar más caliente por momentos. Se sitúa encima de él y se inclina hacia adelante para, una vez más sentir el sabor de sus labios.


Perdidos en el deseo y cubiertos por la oscuridad de la habitación, se dedican todo tipo de caricias y besos. Ella es suya y él es suyo. No serán conscientes del tiempo, tan solo se dejarán llevar por el amor y la pasión que desprenden sus cuerpos.

25 jun 2013

Noche en Florencia (I)

Luz tenue. Silencio de madrugada. Bruno yace en  la cama de sabanas blancas y frescas de la habitación 234 del lujoso hotel de la ciudad de Florencia.

Por el gran ventanal, situado a los pies de la cama, se puede ver a través del movimiento suave de las cortinas movidas por la ligera brisa de la noche, los edificios que se levantan hacia el cielo estrellado junto al río, iluminados por las luces amarillentas de cada una de las farolas del paseo. Apenas entra el ruido de la calle en la habitación, tan solo un pequeño susurro procedente de un acordeón.

Tendido boca arriba vestido únicamente con unos finos bóxers negros y dejando su pecho al descubierto, espera a Sofía, que dejó la puerta del baño entreabierta  permitiendo que se escape una luz suave y un dulce aroma de su perfume.

Por un momento cierra los ojos y sitúa los brazos por detrás de la nuca. Planea en silencio los lugares, que juntos, visitarán mañana desde primera hora, dónde disfrutarán de la mejor pasta siciliana como a Sofía tanto le gusta, qué rincones de la ciudad de la bonita Toscana inmortalizarán con fotos…Para cuando haya pre-visualizado el día, Sofía sale del baño. Tocando el suelo con sus pies descalzos, avanza de forma sigilosa por el pasillo hasta llegar a los pies de la cama.

Lleva un delicado y sensual camisón de seda, color anaranjado que resalta aún más el tono bronceado de su piel. Su larga melena morena le cubre los suaves hombros, pero apenas su cara redondeada y un poco aniñada. Centra su mirada en Bruno tumbado aun sobre la cama, con la misma postura  mientras ella se encontraba fuera del dormitorio. La poca luz que disimuladamente entra en la habitación le permite distinguir cada una de las partes de su cuerpo que ahora descansan sobre las sábanas. Su respiración es tranquila y el pecho sube y baja al mismo compás. Sus labios se encuentran entreabiertos, lo que despierta el deseo de Sofía de besarlos de forma dulce y sin despertarlo de lo que parece un sueño tranquilo.

Antes de tumbarse a su lado, corre del todo las cortinas para impedir que por la mañana el sol los despierte con sus rayos.

...