5 nov 2012

Una historia de amor

Todos los d铆as, Luca consegu铆a que los dos enamorados se encontraran en el mismo sitio y casi a la misma hora.

La relaci贸n entre los dos amados era id铆lica. 脡l, sin ella no era nada, y ella sin 茅l tampoco.
Para propiciar los encuentros entre los dos inseparables enamorados, Luca planeaba a la perfecci贸n la escena. En su cabeza estaba todo dise帽ado  y solo necesitaba pensar bien los actos para que todo fluyera por s铆 solo.
La chispa entre ambos prendi贸 una ma帽ana cualquiera y rutinaria de Luca.
El celestino se despert贸 un d铆a m谩s, temprano. Se ase贸 y se visti贸 como todos los veranos para bajar al  peque帽o bar de enfrente del portal de su  piso situado en las c茅ntricas calles de Roma, y tras el cappuccino,  cremoso de siempre…volvi贸 a su estudio, al sill贸n burdeo vintage situado junto al ventanal del sal贸n y desde all铆, comenz贸 todo.
Daba igual la hora que fuera, para Luca siempre exist铆a unos minutos o incluso unas horas perfectas, para propiciar el encuentro entre sus dos amigos. No hac铆a falta mucho esfuerzo, pues ya, entre los dos protagonistas principales de esta historia, exist铆a una atracci贸n. Los dos necesitaban el uno del otro, pero Luca tambi茅n necesitaba que aquella historia de amor fuera como el mejor cuento de hadas.
 
Pero el tiempo pasaba…aquel verano dej贸 en Roma las temperaturas m谩s altas de toda Italia, y el oto帽o m谩s triste, provocando la inevitable ca铆da de las hojas que adornaban los 谩rboles de la ciudad.
 
El invierno cal贸, congel贸 el agua de las numerosas fuentes de la ciudad eterna y enfri贸 los sentimientos de aquel joven enamorado. Luca intento que aquella chispa que un d铆a prendi贸, en aquellos dos corazones j贸venes, nunca se apagara…pero el tiempo hacia mella.
 
Tarde o temprano…por el paso del tiempo, o de la vida…la tinta de la pluma de Luca terminar铆a por dar sus 煤ltimos trazos sobre las suaves hojas de su cuaderno de piel.
 
 
 
 
 
 
 

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